Detrás del cristal

miércoles, 31 de octubre de 2007

Minna

"Todo comenzó en un día de finales primavera. Bueno, no, en realidad, fue tiempo atrás, en un concierto benéfico, pero eso ya lo contaré más tarde…

Era el día de la quedada del foro de “heavy metal” en el cual, yo estaba registrada. Un foro en el que todos se conocían y en el cual yo iba de acoplada, porque solo conocía a un par de ellos…

Me presenté un cuarto de hora pronto. Cosas de los nervios… Así que me senté en un banco, esperando que alguien llegase. Jugueteé con una bola de lana que había hecho el día anterior, mientras contemplaba el cielo, cubierto de nubes que avisaban tormenta.

La primera fue Minna, mi, por entonces, mejor amiga. Una chica jovial y alegre, de pelo moreno rizado y estatura media. La verdad es que la había empezado a conocer desde hacía un par de meses, pero era tan adorable y encantadora que ya la había catalogado con el alto rango de “mejor”. La conocí gracias a Ayleen, la otra chica, mayor que nosotras, con la que salíamos los fines de semana.

Minna se sentó a mi lado, nerviosa, hablando sin parar. Apenas le prestaba atención, la verdad. La mayor parte de las cosas que decía me las había repetido hasta la saciedad. Pero, cuando un nombre se cruzó en sus palabras, no pude evitar volver a escuchar.

- … Natan? ¿No te parece sorprendente?

- ¿Eh? ¿Qué pasa con él? – pregunté con curiosidad.

Natan era uno de los pocos del foro que estaban en mi misma condición. No le conocía de nada, solo de oídas, pero por lo que me había contado Min, era un chico encantador. También he de comentar que Minna no tenía novio, y era un tanto dada a perseguir chicos. Así que Ayleen y yo nos habíamos propuesto acabar con su soltería y buscarle un novio. Y, el primero que apareció fue Natan. Además, Min ya conocía a Natan de vista. Él era el guitarrista de un grupo que, casualmente, tocaba con unos amigos en un mismo concierto benéfico… Pero, a parte de eso, solo le conocía de hablar por el msn. A pesar de todo, Natan era para ella. Solo para ella, a menos de que ella no le quisiese.

- ¡Natan ha respondido a todas las preguntas que le he hecho! ¡Todas! – respondió ella, con emoción.

- Eh… No preguntaré que cuestiones le has hecho – murmuré, sospechando las malévolas preguntas de mi amiga a su pobre e inocente víctima."

posted by Ágata at 7:11

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